Variantes de apuestas

A grosso modo, existen dos grandes categorías en las que podemos englobar el total de las apuestas deportivas. Por un lado contamos con los pronósticos simples y por otro los pronósticos combinados. Ambas variantes tienen sus pros y sus contras, pero al fin y al cabo no son más que diferentes estilos.

Las apuestas simples no albergan demasiado misterio ya que son pronósticos individuales a un evento en particular en un mercado específico. Un ejemplo sería invertir tu dinero a que en un partido de fútbol habrá más de cierto número de córners o tarjetas, que un equipo ganará o que un tenista acumulará un número determinado de juegos en un encuentro. Si esa premisa se cumple ganarás dinero, pero si por el contrario te equivocaste lo perderás. Simple y sencillo.

Pero luego contamos con la variante de las apuestas combinadas, que en pocas palabras es un mundo totalmente distinto. Estas constan de al menos dos eventos distintos (aunque pueden llegar incluso a 20 o 25) y tu beneficio o pérdida quedará determinado por el resultado de todos los eventos que hayas incluido en esa combinada. Por poner otro ejemplo, un pronóstico combinado sería apostar a la victoria de Chelsea, Liverpool y Manchester United.

Sobra decir que es posible mezclar deportes, ligas e incluso varios mercados dentro de un mismo evento. Se puede combinar perfectamente la victoria de un equipo con el número de córners que creemos que va a sacar. Cuanto más eventos combinemos, mayor será nuestro beneficio potencial si los acertamos todos ya que la cuota individual de cada uno se multiplica con las demás.

Sin embargo, para aquellos amantes de las combinadas que quieren ir con pies de plomo, existen alternativas en las que no estás obligado a acertar todo de golpe. Estas opciones son muchas y muy diversas, pero incluso acertando la mitad de los pronósticos podrías llegar a embolsarte dinero si has sido inteligente o la suerte te ha sonreído un poco.

Lo más importante a la hora de apostar es que encuentres un estilo que te resulte cómodo y te especialices en él. Con el tiempo acabarás dominándolo y eso solo se puede traducir en euros. Ninguna variante tiene ventaja sobre otra, por lo que todo dependerá de cómo te guste enfocar tus inversiones.