Consejos básicos

Cuando uno lleva años sumergido en este mundo, aprende que con el tiempo todos los usuarios nuevos e inexpertos tienden a cometer los mismos errores una y otra vez. Es un mismo patrón que se repite de forma cíclica, pero que con un par de consejos es muy fácil de evitar.

Lo primero que tienes que quitarte de la cabeza es la idea de dar el famoso pelotazo donde con una apuesta, jugada o tirada vas a hacerte rico. Las probabilidades de que eso suceda son tan ínfimas que en el 99,9% de los casos terminarás arruinado antes de conseguir tener un “minuto de oro”. En este mundo es quizás donde mejor se pueda aplicar el dicho que dice que la avaricia rompe el saco. Por lo tanto, tu primer objetivo es intentar cambiar la mentalidad y pensar en ir acumulando ganancias poco a poco.

Ahí es donde entra en juego la gestión de capital. Este es un término que verás decenas de veces en multitud de sitios web, pero pocas personas alcanzan a entender su importancia debido a que la naturaleza del ser humano es pensar en euros en vez de porcentajes. Evidentemente, si depositas una cantidad pequeña tus beneficios serán pequeños al principio, pero la clave es ir acumulando dinero poco a poco para que a largo plazo te hayas hecho con una suma bastante jugosa.

No importa si juegas al poker, al casino o realizas pronósticos deportivos ya que esto se aplica a cualquier variante. Establece un límite de pérdidas de antemano (en un papel, en una hoja de cálculo, etc) para que, si superas esa barrera, te mentalices de que es mejor dejarlo para otro día. Ojo, lo mismo ocurre con las buenas rachas, llegando estas incluso a ser más peligrosas ya que pensamos que somos dioses y que nuestro buen momento se va a extender de forma eterna.

Controlar la cabeza es el aspecto más importante si quieres tener éxito en un sector tan complejo como es este. Aquellos que logran mantener la mente fría y ser disciplinados tienen muchas más probabilidades de perdurar en el tiempo con la mínima inversión posible. De lo contrario, te encontrarás depositando una y otra vez sin saber qué estás haciendo mal.

Fórmate, lee y sé responsable. Con estos tres mantras, seguro que te espera un futuro prometedor.